Nuestro hogar fue RD-4.
Durante años, los ciudadanos de RD-4 prosperaron bajo la guía de Super Tierra y los principios de la Democracia Administrada. Sin embargo, todo cambió cuando la amenaza Illuminate llegó a nuestro sistema. Las defensas planetarias fueron sobrepasadas y, pese a la feroz resistencia de sus habitantes, RD-4 cayó ante la invasión de los Squids.
Los supervivientes fueron dispersados por toda la galaxia.
Muchos continuaron sirviendo como Helldivers en distintos regimientos y clanes. Algunos combatieron a los Terminids en los mundos frontera. Otros enfrentaron a los Autómatas en los sectores más peligrosos de la guerra. Todos siguieron luchando, pero separados.
Años después, una transmisión fue enviada desde las estrellas.
Un llamado a todos los Helldivers Ticos.
Una invitación a dejar atrás las divisiones y reunirse bajo una sola bandera.
No somos el regimiento más numeroso de la galaxia. No contamos con las vastas flotas ni los recursos de las grandes facciones. Lo que poseemos es algo mucho más valioso: experiencia, disciplina y determinación.
Nuestros Helldivers han combatido en todos los frentes de guerra conocidos. Han sobrevivido a enjambres Terminids, ofensivas Autómatas y a las misteriosas tácticas de los Illuminate. Cada miembro de este regimiento aporta años de servicio y conocimiento al campo de batalla.
Nuestra misión final permanece inalterable:
Liberar RD-4.
Hasta que nuestro mundo vuelva a estar bajo el control de Super Tierra, jamás abandonaremos nuestra lucha contra la amenaza Illuminate.
Sin embargo, somos soldados de Super Tierra antes que cualquier otra cosa.
Aunque nuestros corazones anhelan la liberación de nuestro hogar, responderemos a cada Orden Principal emitida por el Alto Mando. Nos desplegaremos donde se nos necesite. Defenderemos cualquier planeta amenazado. Combatiremos a cualquier enemigo de la Democracia Administrada.
Porque un Helldiver no lucha únicamente por su mundo.
Lucha por toda la galaxia.



